La industria de la iluminación espectacular, con sus sistemas flexibles para control y programación, ha evolucionado una vez más. El sistema de facto para el control universal, el archiconocido y omnipresente DMX 512, encontró un digno asistente en RDM, que provee comunicación bidireccional de cara a la configuración, monitorización y ajuste de un sistema de iluminación espectacular.

Nos parece mucho más sencillo e intuitivo acordarnos de las siglas RDM que de su significado (Remote Device Management), pero en cualquier caso, se trata de un protocolo que se asienta sobre la norma DMX 512. Éste siempre fue un estándar unidireccional (o simplex en la jerga técnica), lo cual implica que los datos transmitidos se mueven en un solo sentido, que usualmente fluye desde la mesa de luces hacia los sistemas de iluminación.

Por su parte, RDM permite que los dispositivos compatibles se comuniquen entre sí de forma bidireccional, haciendo uso de los cableados DMX tradicionales (genial para los sistemas ya instalados) y abriendo el camino hacia innovadoras formas y métodos alternativos de control. Con su categoría de estándar ANSI, RDM fue diseñado desde el principio para ser más rápido y mejor que sus antepasados -y esa etiqueta half-duplex le sienta de lujo, dando forma a su encanto bidireccional (pero ojo, no simultáneo).

Mesa de iluminación Compulite Vector Red

Mesa de iluminación Compulite Vector Red

¿Cómo funciona el sistema RDM?

La gracia es que una mesa de luces compatible será capaz de descubrir, configurar y monitorizar la operación de cualquier dispositivo RDM. Se acabaron todos aquellos procedimientos tediosos que llevaban horas para preparar los sistemas y crear patches operativos: el trabajo de un técnico de iluminación se ve ahora asistido sustancialmente por la automatización inherente a RDM.

Como en todo sistema de comunicación digital, hay que ver cualquier transacción RDM al modo de una conversación: la mesa de luces o cualquier otro sistema controlador (un ordenador, por ejemplo) es capaz de enviar “preguntas” a los dispositivos conectados, y evidentemente, éstos son capaces de responder -y de hecho, lo hacen, claro.

Y no es que los dispositivos se cuenten cosas del día a día, o hablen sobre la crisis… La idea básica es que todas las tareas típicas en la gestión de una instalación de luces cobran una enorme agilidad, como la asignación de direcciones únicas DMX, o la disponibilidad de mensajes variados acerca de los modos de funcionamiento y estado, la información procedente de sensores y la detección de errores o averías.

Una transacción típica sobre RDM podría tener la siguiente forma…

  • Mesa de luz: “Hey, dime tu dirección DMX…” -esto sería un comando de tipo GET
  • Cabeza móvil: “OK, mi dirección es la 024” -en respuesta, al comando recibido
  • Mesa de luz: “Cambia tu asignación DMX a 036” -enviando un comando SET
  • Cabeza móvil: “De acuerdo, dirección DMX reasignada”…

Esta sucesión interminable de comandos GET y SET, con sus respuestas vinculadas, permite que el protocolo RDM se haga cargo del proceso de control y añade una funcionalidad sin precedentes a un sistema DMX 512.

La regla en cuanto a la compatibilidad RDM es que no des nada por supuesto, y chequees siempre las especificaciones de tus equipos (existentes o futuros) antes de ampliar tu sistema de iluminación…

Consideraciones de funcionamiento y compatibilidad

Suena y se ve maravilloso, pero no vayamos tan rápido. En cuanto a la compatibilidad regresiva con RDM, hay que tener en cuenta que no todos los productos DMX 512 soportan RDM por defecto. De hecho, los productos ‘RDM Ready’ se han estado vendiendo durante varios años, pero sólo un dispositivo ‘RDM Enabled’ será capaz de soportar la norma RDM en toda su extensión.

Esta situación puede conducirte a particulares de incompatibilidad en tu instalación, ante el hallazgo de funcionalidades RDM o comandos no soportados: la regla es que no des nada por supuesto, y chequees siempre las especificaciones de tus equipos (existentes o futuros) antes de ampliar tu sistema de iluminación.

El mercado ofrece toda una gama de controladores RDM, desde dispositivos compactos que son capaces de realizar la detección de unidades y modificar parte de sus parámetros de configuración, a mesas de luces que integran numerosas funcionalidades RDM en su núcleo de control.

Un principio básico de funcionamiento es el Descubrimiento RDM inicial, por el que un controlador envía un mensaje para la detección y recibe respuestas de cada dispositivo habilitado en el sistema. Tras el mapeado inicial de los dispositivos existentes en la red, el controlador recabará información sobre las capacidades disponibles, listas de sensores y asignaciones de funcionalidades en los canales DMX.

Listado de dispositivos compatibles en RDMprotocol.org

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